Entender el mundo
Primero tratas de entender el mundo, si no lo comprendes das por hecho que el mundo tampoco te comprende a ti. Te preguntas qué te pasa, por qué eres así, cuándo vas a conseguir convivir en pleno mundo oficial con el caos mental que te sacude, qué debes hacer para encajar en un mundo al que ni comprendes ni esperas ya que te comprenda. Luego, te vuelves casi loca asumiendo que eres rara, distinta, loca. Te rompen el corazón que has entregado sin contemplaciones. Culpas al amor. Gente bonita te rodea pero no acabas de fiarte del todo, quieres pero no puedes. Descubres que el corazón te lo has roto tú sola, buscas adentro, te rescatan sobres de azúcar y mensajes espirituales que aseguran que todo pasa para el mayor bien, te agarras, confías por supervivencia existencial, tratas de permanecer donde se te quiere, pero adentro duele, huyes, vuelves, caes, lloras, duele, te cansas del positivismo ilógico exacerbado, revientas y aún así, alguien se queda a tu lado, duele, alguien te comprend...